Déjame decirte algo sobre las mochilas de huida de emergencia (bug out bags): nadie acierta a la primera. Si piensas que puedes montar una mochila y olvidarte de ella para siempre, estás muy equivocado. Siempre faltarán unos pocos objetos cruciales. Por eso es importante revisar y actualizar tu equipo con regularidad.
La mayoría de los preppers se centran en lo obvio: un cuchillo, un encendedor, un botiquín de primeros auxilios. Pero son los objetos pasados por alto los que suelen darte un disgusto cuando las cosas se tuercen. La diferencia entre una mochila decente y una excelente a menudo se reduce a un puñado de artículos pequeños y baratos que nunca entraron en la lista.
Si hace tiempo que no actualizas tu mochila, o si todavía no has montado una, echa un vistazo a esta lista de 15 objetos que probablemente has olvidado. Son cosas que a menudo se pasan por alto, pero que desearás tener cuando las necesites.
Esta lista proviene del canal de YouTube Survival Know How, y está repartida en dos vídeos. Aquí tienes la lista completa:
1. Medicamento contra la diarrea
La deshidratación ya es una amenaza grave en una situación de supervivencia, y la diarrea puede convertir esa amenaza en mortal en cuestión de horas. Un pequeño paquete de Imodium (o equivalente) ocupa casi nada de espacio y podría salvarte la vida. No lo subestimes: en un entorno sin acceso a agua potable limpia, cada pérdida de líquidos cuenta.
2. Kit de costura
El equipo se rompe. La ropa se rasga. Un kit básico de costura te permite reparar una correa de mochila rota, remendar una chaqueta o arreglar cualquier cosa que sufra daños cuando no puedas permitirte reemplazarla. Lleva agujas de distintos tamaños, hilo resistente y unos pocos botones de repuesto. No pesa nada y soluciona problemas que de otro modo serían un lastre enorme.
3. Filtro de agua
Puedes sobrevivir semanas sin comida, pero solo días sin agua, y la mayoría de las fuentes naturales están contaminadas. Un filtro compacto como el Sawyer Squeeze te da acceso a agua potable segura en casi cualquier lugar. Si no puedes hervir el agua, este pequeño dispositivo marca la diferencia entre la hidratación y una intoxicación.
4. Pañuelo (bandana)
No subestimes este objeto. Un pañuelo de tela puede servir como prefiltro para el agua, mascarilla antipolvo, torniquete improvisado, paño para señales o simplemente para apartar el sudor de los ojos durante una caminata larga. Lleva uno de color vivo para señalización y otro de camuflaje si prefieres pasar desapercibido.
5. Mapa de carreteras en papel
El móvil se queda sin batería. La red cae. Un mapa de carreteras en papel de tu zona nunca necesita pilas y nunca pierde la señal. Conocer las rutas de antemano puede significar la diferencia entre salir de un área peligrosa o quedar atascado. Marca varias rutas alternativas y mantenlo en una bolsa impermeable.
6. Repelente de insectos
Los mosquitos y las garrapatas transmiten enfermedades que pueden dejarte fuera de combate en una situación sin atención médica. Una pequeña botella de repelente con DEET es un seguro barato. Si el espacio es crítico, lleva toallitas impregnadas, que también sirven para limpiar heridas superficiales.
7. Radio de emergencia
Cuando internet y las torres de telefonía desaparecen, una radio de emergencia de manivela o a pilas es tu única forma de mantenerte informado sobre lo que está pasando y hacia dónde es seguro dirigirse. Busca un modelo con banda meteorológica y, si puede cargar el móvil, mejor que mejor.
8. Ropa de camuflaje de repuesto
Un cambio de ropa tiene un valor práctico evidente, pero optar por colores de camuflaje te ayuda a mimetizarte con el entorno natural si necesitas moverte sin ser visto. No tiene que ser un uniforme militar completo; una camiseta y un pantalón en tonos verdes, marrones o grises bastan. Recuerda: en una crisis, ser invisible puede ser tu mejor defensa.
9. Higiene bucal
Los problemas dentales pueden ser debilitantes incluso en circunstancias normales. En una situación de supervivencia, un dolor de muelas intenso o una infección pueden acabar con tu misión. Como mínimo, lleva un cepillo de dientes de viaje y algo de hilo dental. También puedes incluir un pequeño bote de analgésico tópico para encías. Un diente infectado sin tratamiento puede derivar en una sepsis mortal.
10. Guía de supervivencia de bolsillo (tipo SAS)
Incluso los preppers más experimentados pueden bloquearse bajo estrés. Una guía compacta de supervivencia, como la del SAS, cubre refugio, navegación, fuego, primeros auxilios y mucho más. Ocupa casi nada de espacio en la mochila y te da acceso a información crítica cuando tu mente está en blanco. Asegúrate de que sea impermeable o métela en una bolsa estanca.
11. Dinero en efectivo
En las primeras etapas de una crisis, el efectivo sigue funcionando cuando las tarjetas no lo hacen. Lleva billetes pequeños. Durante un desastre, la gente es menos propensa a devolver cambio, y las denominaciones pequeñas son más útiles para cualquier transacción. No olvides monedas: pueden servir para máquinas expendedoras o peajes si aún hay electricidad.
12. Copias de información personal
Piensa en documentos de identidad, tarjetas sanitarias, contactos de emergencia y cualquier información médica crítica. Guarda copias físicas en una bolsa impermeable para tenerlas a mano si el móvil está muerto o perdido. También puedes incluir una lista de números de teléfono importantes por si necesitas usar un teléfono fijo o pedir ayuda a desconocidos.
13. Suficiente comida
La mayoría de la gente subestima cuánta comida necesita realmente cuando se desplaza bajo estrés. Apunta a opciones calóricas densas como barritas energéticas o comidas liofilizadas que no ocupen mucho espacio. Calcula al menos 2.000 calorías al día durante tres días, y si puedes alargar a una semana, mejor. La comida también es un gran apoyo psicológico.
14. Equipo de pesca
Un pequeño kit de pesca pesa casi nada, pero abre una fuente de alimentos fiable a largo plazo si estás cerca de cualquier masa de agua. Un sedal, unos pocos anzuelos de distintos tamaños, plomos y un flotador ocupan el espacio de un mechero. Aprende a usarlo antes de necesitarlo: en una situación real no tienes tiempo para aprender.
15. Papel higiénico
Suena obvio hasta que te das cuenta de que lo has olvidado. Un rollo comprimido de viaje o unos cuantos metros de papel enrollado en un tubo de cartón ocupan un espacio mínimo y hacen que una situación dura sea mucho más llevadera. No confíes en hojas o musgo: pueden causar irritaciones o infecciones. Lleva también una bolsa para residuos, porque dejar rastros no es buena idea.
Mira los vídeos a continuación para aprender más sobre estos objetos. También puedes consultar la descripción del primer vídeo en YouTube para ver los enlaces a sus productos recomendados.
Referencias y recursos extra
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