La FEMA (Agencia Federal de Gestión de Emergencias de Estados Unidos) es una de esas instituciones que despiertan sentimientos encontrados. Hay quien la defiende porque cuando llega un desastre, aparece con comida y suministros. Otros la critican porque nunca llega con suficiente rapidez o cantidad. Algunos la tachan de ineficiente y de despilfarrar el dinero de los contribuyentes, mientras que otros argumentan que si estuviera mejor financiada, funcionaría como un reloj.
Más allá de lo que opines de la agencia, hay algo que sus propios trabajadores repiten una y otra vez: quieren que estés preparado. ¿La razón? Cuanto más preparado estés, menos dependerás de ellos cuando llegue el desastre. Y ellos solo pueden ayudar a un número limitado de personas. Así que, aunque vivas en España y la FEMA no opere aquí, la filosofía de preparación que promueven es universal y merece la pena conocerla.
Los 11 artículos básicos que FEMA recomienda tener siempre a mano
En su página web, FEMA publica una lista de 11 artículos que deberían formar parte de cualquier kit de emergencia básico. Son el mínimo indispensable para aguantar los primeros días después de un desastre. Aquí los desgloso con detalles que he aprendido poniéndolos a prueba.
- Agua – Almacena al menos 4 litros por persona y día. Con eso cubres hidratación e higiene básica. Para una evacuación, calcula un mínimo de tres días. Si te resguardas en casa, dos semanas. En un desastre, los sistemas municipales pueden fallar o contaminarse, así que el agua almacenada es tu recurso más crítico. Recomiendo rotarla cada seis meses y usar garrafas opacas para evitar la proliferación de algas.
- Comida – Apuesta por alimentos no perecederos que apenas requieran cocción: latas de legumbres, atún, crema de cacahuete, galletas saladas y barritas energéticas. Calcula al menos tres días de reserva y elige alimentos que tu familia consuma de verdad, para evitar tener que tirarlos cuando caduquen. Un error común es llenar el kit de cosas que nadie come.
- Radio – Una radio de meteorología NOAA a pilas o de manivela te permite recibir alertas de emergencia incluso cuando la red eléctrica y las torres de telefonía han caído. Busca un modelo que tenga múltiples opciones de carga: manivela, solar y pilas. En España, sintoniza también las frecuencias de Protección Civil.
- Linterna – Una linterna fiable es esencial para moverte en la oscuridad durante un apagón y para hacer señales de auxilio. Las linternas LED son las mejores porque las pilas duran mucho más. Guarda pilas de repuesto junto a la linterna, pero fuera del aparato para evitar que se oxiden.
- Botiquín de primeros auxilios – Un buen botiquín te permite tratar cortes, quemaduras, esguinces y otras lesiones cuando no hay ayuda médica disponible o esta tarda en llegar. Como mínimo debe incluir vendas, apósitos estériles, gasas, esparadrapo médico, analgésicos y guantes desechables. Añade también una pinza y tijeras pequeñas.
- Silbato – Un silbato puede señalizar a los rescatadores mucho más lejos que gritar, y gasta mucha menos energía. Elige un silbato sin bolita (pealess) para que no se atasque ni se congele en condiciones de frío o humedad. Un silbato de policía de los de toda la vida también funciona.
- Mascarilla antipolvo – Tras un terremoto, un derrumbe o un incendio forestal, el aire puede llenarse de partículas peligrosas, humo y ceniza. Una mascarilla N95 ofrece una protección significativamente mejor que una mascarilla quirúrgica básica. Vale la pena pagar un poco más por ella.
- Material de saneamiento – Cuando fallan las alcantarillas y el agua limpia escasea, la higiene básica se vuelve crítica para evitar la propagación de enfermedades. Guarda toallitas húmedas, gel hidroalcohólico, bolsas de basura, bridas y papel higiénico. Las bolsas de basura también sirven para impermeabilizar y para hacer refugios improvisados.
- Llave inglesa o alicates – Después de un desastre, puede que necesites cerrar la llave de paso del gas o del agua de tu casa rápidamente para evitar incendios, inundaciones o más daños. Ten una llave ajustable cerca de las llaves de paso y asegúrate de que todos los miembros de la casa saben usarla. Practica una vez al año.
- Abrelatas manual – Un abrelatas manual es un objeto simple pero que a menudo se pasa por alto. Se vuelve imprescindible cuando dependes de la comida enlatada y no tienes electricidad. Busca un modelo robusto, de esos de toda la vida, no los baratos que se rompen a las pocas latas. Yo tengo dos por si acaso.
- Mapas locales en papel – Si las torres de telefonía caen o la batería del móvil se agota, el GPS no sirve de nada. Los mapas impresos de tu zona y región te permiten trazar rutas de evacuación y localizar refugios de emergencia sin depender de ninguna tecnología. Guarda también un plano de tu barrio con las salidas alternativas marcadas.
En el siguiente vídeo, el canal Survival Know How analiza esta lista y explica qué le parece acertado y qué añadiría.
Los 15 artículos adicionales que FEMA recomienda tener preparados
Además de la lista básica, FEMA publica otros 15 artículos que considera importantes para una preparación más completa. Son cosas que marcan la diferencia cuando la emergencia se alarga más de lo previsto.
- Medicamentos recetados y gafas – Guarda al menos una semana de medicación crítica en tu kit de emergencia. Pregunta a tu médico o farmacéutico si puedes conseguir un suministro de emergencia. Si usas gafas o lentillas, incluye un par de repuesto. Las gafas viejas que ya no usas pero aún tienen tu graduación valen para esto.
- Leche de fórmula y pañales – Las familias con bebés necesitan almacenar suficiente leche de fórmula, pañales y toallitas para varios días. Durante una emergencia, estos productos desaparecen de las estanterías en cuestión de horas. No olvides un cepillo para biberones manual y pastillas de esterilización si no estás seguro de tener agua limpia para lavarlos.
- Comida y agua extra para mascotas – Las mascotas son parte de la familia y necesitan sus propias provisiones. Calcula al menos tres días de comida y agua por animal. Incluye también copias de sus cartillas de vacunación, cualquier medicación que tomen, y un transportín o correa. Muchos refugios de emergencia exigen el carné de vacunación para admitirlos.
- Documentos importantes – Guarda copias de tus documentos críticos (DNI, pasaporte, pólizas de seguros, datos bancarios, escrituras de propiedad e historial médico) en un contenedor impermeable y portátil. Una copia digital en una memoria USB cifrada o en la nube añade una capa extra de protección. También vale una bolsa estanca de las de hacer barranquismo.
- Efectivo o cheques de viaje – Durante un desastre generalizado, los cajeros automáticos y los sistemas de pago con tarjeta suelen dejar de funcionar. El efectivo se convierte en la única forma de comprar suministros. Lleva billetes pequeños, porque cuando los sistemas están colapsados, conseguir cambio puede ser imposible.
- Libro de emergencias y supervivencia – Cuando no hay electricidad y no puedes buscar instrucciones en internet, una guía impresa de primeros auxilios, purificación de agua y técnicas de supervivencia se vuelve invaluable. El Manual de Primeros Auxilios y Supervivencia de Cruz Roja es una opción popular. Vale cualquier manual que cubra lo básico: desde cómo hacer fuego hasta cómo vender una herida.
- Saco de dormir o manta – Si te ves obligado a evacuar o pierdes la calefacción en casa, un saco de dormir para temperaturas frías o una manta térmica de emergencia (Mylar) pueden evitar una hipotermia. Las mantas Mylar son especialmente prácticas: se pliegan hasta el tamaño de una baraja de cartas y reflejan hasta el 90% del calor corporal. Lleva una en la guantera del coche.
- Ropa de repuesto – Prepara al menos un cambio completo de ropa y calzado cerrado y resistente para cada miembro de la familia. Incluye capas adecuadas al clima: un desastre en verano y otro en invierno exigen equipos muy diferentes. Un cortavientos ligero y un forro polar cubren la mayoría de situaciones.
- Lejía de cloro – La lejía de cloro líquida sin perfume (con una concentración de 6–8,25% de hipoclorito sódico) puede usarse para desinfectar agua en caso de apuro: aproximadamente 8 gotas por litro de agua clara. También sirve como desinfectante de superficies y herramientas de saneamiento. Es uno de los artículos más versátiles del kit. Eso sí, asegúrate de que sea lejía apta para consumo humano, sin aditivos.
- Extintor – Durante un desastre, los bomberos pueden estar desbordados y no llegar a tiempo para apagar un pequeño incendio. Ten un extintor de polvo ABC multiusos en casa y asegúrate de que todos los miembros de la familia saben usarlo. La regla PAS (Pulsar, Apuntar, Sopesar, Soplir) es fácil de recordar: pulsa el seguro, apunta a la base del fuego, sopesa el gatillo y barre de lado a lado.
- Encendedores y pastillas de fuego – La capacidad de hacer fuego proporciona calor, una forma de cocinar, un medio para purificar agua y un impulso moral en una emergencia prolongada. Guarda varios métodos (cerillas impermeables, un mechero y un ferrocerio) porque cualquiera de ellos puede fallar. Las pastillas de fuego o las bolitas de algodón impregnadas en vaselina son muy fiables.
- Productos de higiene femenina – Las compresas y tampones son esenciales para aproximadamente la mitad de la población y deben almacenarse en cantidades adecuadas para una emergencia prolongada. Además, las compresas tienen un uso secundario: en un apuro, hacen un excelente apósito para heridas por su alta capacidad de absorción.
- Vajilla de camping – Un juego de plato, bol, vaso y cubiertos de camping ligero facilita mucho preparar y comer alimentos en un refugio o en el campo. Opta por sets de plástico BPA-free o de acero inoxidable que se puedan limpiar con poca agua. Los de titanio son más caros pero pesan la mitad.
- Papel y lápiz – Cuando los teléfonos y la electrónica fallan, una libreta y un lápiz se convierten en tus herramientas de comunicación principales para dejar mensajes, anotar información importante y tomar notas. El papel se deteriora con el tiempo, así que renueva el stock cada año o dos. Un bolígrafo BIC también vale, pero el lápiz no se congela ni se queda sin tinta.
- Libros, juegos de cartas y entretenimiento – Las emergencias prolongadas, especialmente cuando hay que quedarse en casa durante días o semanas, pasan factura psicológica, sobre todo a los niños. El entretenimiento low-tech como barajas, juegos de mesa y libros ayuda a mantener la moral y aporta una sensación de normalidad. También sirve para mantener a la mente ocupada y evitar el pánico.
Survival Know How también analiza esta segunda lista en el siguiente vídeo.
Si quieres consultar la lista oficial de FEMA, puedes descargar el PDF directamente desde su página web.
Más información: Checklist de FEMA en Ready.gov
Descubre más desde Supervivencia Urbana
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.