20 Recetas de la Gran Depresión Que Aún Saben Increíble (Y Te Salvarán en una Crisis)

mayo 22, 2026

El viejo refrán «La necesidad agudiza el ingenio» cobra vida cuando observamos cómo los estadounidenses llenaban sus estómagos durante la Gran Depresión. Tras el desplome de la bolsa en octubre de 1929, la nación entró en una espiral económica que duró toda una década. El desempleo se disparó, y millones de familias tuvieron que encontrar formas de sobrevivir con ingresos mínimos o nulos.

Pero el ser humano es creativo por naturaleza. Los sacos de harina se convirtieron en vestidos. El cartón, en plantillas para zapatos. Y en la cocina, las familias idearon nuevas recetas que aprovechaban cualquier alimento disponible.

Aunque algunas de estas recetas hoy nos parecerían extrañas, incluso en nuestros tiempos de inflación, otras se siguen preparando y degustando. Aquí tienes una lista de algunos de los platos más ingeniosos que se comieron durante la Gran Depresión.

Pastel de Bolonia

Con la carne fresca escasa, la gente recurrió a cortes baratos y procesados como la mortadela o la bolonia. Pero los preparaban de formas novedosas para variar. Si tienes queso y coliflor, puedes hacer una versión como la del vídeo a continuación.

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 5 cucharadas de crema agria
  • 5 cucharadas de queso rallado
  • 1 tomate
  • 85 g de coliflor
  • 10 rodajas de bolonia
  • 1 cucharada de harina
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite en spray para cocinar

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 190°C.
  2. Prepara la bandeja – Rocía una bandeja para hornear con aceite en spray.
  3. Cocina la coliflor – Desmenuza la coliflor en trozos pequeños y hiérvela en agua con sal durante 10 minutos. Escúrrela.
  4. Coloca la coliflor – Extiende la coliflor cocida de manera uniforme en el fondo de la bandeja.
  5. Prepara la mezcla de huevo – En un bol, bate:
    • 3 huevos
    • 1 cucharada de harina
    • 5 cucharadas de crema agria
    • Sal y pimienta al gusto

    Mezcla bien.

  6. Vierte la mezcla – Vierte la mezcla de huevo uniformemente sobre la coliflor para cubrirla por completo.
  7. Añade la bolonia – Corta la bolonia en trozos y colócalos sobre la coliflor y la mezcla de huevo.
  8. Añade el tomate – Corta el tomate en rodajas y colócalas sobre la capa de bolonia.
  9. Cubre con queso – Espolvorea el queso rallado por encima.
  10. Hornea el pastel durante 15-20 minutos. Para una superficie más crujiente, hornea 10 minutos adicionales si lo deseas.

Repollo y Albóndigas

Sencillo y económico, este plato de la era de la Depresión a base de repollo y albóndigas era saciante y bastante sabroso. Consiste en repollo frito con cebolla y albóndigas de huevo y harina. También se conoce como «halushka».

Ingredientes:

Para el repollo estofado:

  • 1 repollo mediano (aproximadamente 10 tazas en tiras finas)
  • 2 tazas de cebolla picada
  • 1 taza de zanahorias en juliana o ralladas
  • 225 g de bacon, cortado en trozos de 1 cm
  • Sal y pimienta al gusto

Para las albóndigas:

  • 1 taza de harina de trigo (o mitad integral, mitad blanca)
  • ½ cucharadita de levadura química
  • 1 huevo
  • 2-3 cucharadas de agua fría (añadir gradualmente)
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones:

1. Cocina el bacon – Coloca el bacon en una olla fría, sube el fuego a medio-alto y déjalo dorar ligeramente. No lo cocines del todo.

2. Estofa las verduras – Añade el repollo en tiras, la cebolla y las zanahorias al bacon y su grasa. Mezcla bien, tapa la olla y deja que la mezcla se cocine al vapor hasta que esté tierna.

3. Prepara la masa de las albóndigas

  • En un bol, mezcla tazón, mezcla la harina, la levadura, la sal y la pimienta.
  • Haz un hueco en el centro, casca el huevo y añade un poco de agua fría.
  • Mezcla el huevo con el agua, luego incorpora gradualmente la harina hasta obtener una masa rugosa.
  • Añade más agua poco a poco según sea necesario: la masa debe ser suave pero no demasiado húmeda.
  • Reserva.

4. Cocina las albóndigas

  • Pon una olla con agua a hervir.
  • Toma pequeños trozos irregulares de masa (crecerán al cocerse) y échalos al agua hirviendo.
  • Hiérvelos de 5 a 8 minutos hasta que estén casi cocidos.
  • Prueba uno cortándolo por la mitad; está bien si está ligeramente crudo por dentro.

5. Combina y termina

  • Escurre las albóndigas y mézclalas con la mezcla de repollo y bacon.
  • Prueba y ajusta la sazón con sal y pimienta.
  • Deja que todo se cocine junto durante 1-2 minutos más hasta que las albóndigas estén completamente cocidas y los sabores se mezclen.

Chop Suey

Esta versión muy americanizada de un plato chino fue popular durante la Depresión. Es otra mezcolanza que aprovecha los ingredientes que tengas a mano. Esta receta de Chop Suey incluye carne picada, macarrones, arroz y salsa de tomate.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cebolla, picada
  • 450 g de carne picada de ternera
  • ½ taza de arroz crudo
  • 1 taza de macarrones crudos
  • 400-500 g de tomates enlatados guisados (con cebolla, apio, sal y pimienta)
  • Sal y pimienta al gusto
  • ½ a 1 taza de pan rallado (preferiblemente grueso o casero)

Más información: Receta original de Chop Suey de 1938.

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C.
  2. Saltea las cebollas – En una sartén grande de hierro fundido, derrite la mantequilla a fuego medio, añade la cebolla picada y saltéala hasta que esté blanda y ligeramente dorada.
  3. Dora la carne – Añade la carne picada a la sartén, desmenúzala y cocínala hasta que esté dorada.
  4. Añade los hidratos y los tomates – Incorpora el arroz crudo y los macarrones, vierte los tomates guisados y mezcla bien. Sazona generosamente con sal y pimienta.
  5. Transfiere a una fuente para horno – Pasa todo a una fuente más grande, mezcla bien y alisa la superficie.
  6. Cubre con pan rallado – Espolvorea el pan rallado uniformemente por encima. El pan rallado casero y grueso es el más tradicional.
  7. Hornea sin tapar durante 40-45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el arroz y la pasta estén tiernos.

Sopa de Café

Esta sopa de nombre extraño era un elemento básico en los hogares amish durante la Gran Depresión. Los ingredientes son café caliente, cuatro rebanadas de pan tostado, azúcar y nata. Puedes leer más sobre la sopa de café y ver un video divertido en el enlace a continuación.

Más información: Amish365: Depression Dishes – Coffee Soup & Cold Milk Soup.

Ingredientes:

  • 1-2 rebanadas de pan duro o viejo (preferiblemente casero) o sustitúyelas por galletas saladas
  • Café negro caliente
  • Azúcar (al gusto)
  • Nata o leche (al gusto)

Instrucciones:

  1. Prepara el pan – Desmenuza el pan duro o del día anterior en trozos pequeños y colócalos en un cuenco.
  2. Añade el café – Vierte café negro caliente sobre los trozos de pan hasta que se empapen pero no quede demasiado caldoso.
  3. Sazona al gusto – Añade azúcar y nata o leche como harías en una taza de café normal. Remueve suavemente suavemente para combinar.

Sopa de Leche Fría

Otro favorito de la comunidad amish durante la Depresión. La Sopa de Leche de Leche Fría es una mezcla de plátanos, plátanos, azúcar y leche. Es como un desayuno servido a cualquier hora del día, y podías cambiarlo añadiendo pan o la fruta que tuvieras a mano.

Ingredientes:

  • 1-2 plátanos maduros, en rodajas
  • 1 taza de leche fría (de cualquier tipo)
  • Azúcar o edulcorante (al gusto)

Instrucciones:

  1. Prepara los plátanos – Corta los plátanos en rodajas y colócalos en un cuenco.
  2. Añade la leche – Vierte la leche fría sobre las rodajas de plátano hasta cubrirlas justo.
  3. Endulza – Añade azúcar o tu edulcorante preferido (como miel) al gusto. Remueve suavemente.

Pan Cocido

¿Qué haces cuando tu pan se ha puesto duro en tiempos difíciles? Lo cocinas y te lo comes de todas formas. Mira el video a continuación para aprender de Clara Cannucciari, quevivió la Depresión, cómo hacer pan cocido.

Ingredientes:

  • 1-2 rebanadas de pan muy duro o viejo
  • Aceite de oliva (suficiente para un generoso chorreón)
  • Agua hirviendo (para remojar)
  • Sal (al gusto)

Instrucciones:

  1. Coloca el pan – Pon las rebanadas de pan duro en un plato hondo o cuenco.
  2. Añade aceite y sal – Rocía una cantidad generosa de aceite de oliva sobre el pan. Espolvorea con una pizca de sal.
  3. Remoja con agua hirviendo – Con cuidado, vierte agua hirviendo sobre el pan hasta que esté completamente humedecido.
  4. Machaca y mezcla – Deja que el pan se ablande un momento, luego machácalo bien con un tenedor o cuchara. Asegúrate de que el aceite, la sal y el agua se distribuyan uniformemente.
  5. Prueba y ajusta – Añade un poco más de sal si es necesario.

Carne Picada Cremada (S.O.S.)

Apodada con el apodo de «S**t On a Shingle» o «S.O.S.» para abreviar, la carne picada cremada se servía a los soldados en la Primera y Segunda Guerra Mundial y se coló en las cocinas americanas durante la Depresión. Algunos restaurantes todavía la sirven hoy en día. La receta consiste en carne seca mezclada en una roux de mantequilla, harina y leche, que generalmente se sirve sobre una tostada. ¿Nostálgico o repugnante? Tú decides.

Ingredientes:

Para la mezcla de carne:

  • 450 g de carne picada (ternera, cerdo, salchicha o la carne que tengas)
  • ½ cebolla grande, picada (preferiblemente dulce)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Opcional: Tu mezcla de especias favorita

Para la salsa cremosa (Roux):

  • 5 cucharadas de mantequilla
  • 4-5 cucharadas de harina de trigo
  • 2 tazas de leche

Para servir:

  • Pan tostado, galletas saladas, pan de Texas o el pan que tengas.

Instrucciones:

  1. Cocina la carne
    • Calienta una sartén de hierro fundido a fuego medio.
    • Añade la carne picada y cocínala hasta que esté dorada.
    • Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté blanda.
    • Sazona con sal, pimienta o tus especias favoritas.
  2. Retira la carne – Escurre la carne, sácala de la sartén y resérvala.
  3. Prepara la roux
    • En la misma sartén, derrrite 5 cucharadas de mantequilla.
    • Incorpora 4 cucharadas de harina y media de harina y cocina a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que se forme una roux suave (dorada clara, no oscura).
    • Vierte lentamente 2 tazas de leche sin dejar de remover hasta que espese y quede suave.
  4. Combina – Vuelve a poner la mezcla de carne en la salsa, remueve todo y deja que hierva a fuego lento hasta que la consistencia sea lo suficientemente espesa para mantenerse sobre la tostada o las galletas.
  5. Sirve – Sirve generosamente sobre pan tostado, galletas o pan de Texas.

Ensalada de Diente de León

Muchos agricultores ahorrativos saben que las hojas de diente de león son comestibles, y las amas de casa de la era de la Depresión también lo sabían. Puedes aderezar estas verduras de jardín con aceite de oliva, zumo de limón y sal.

Ingredientes:

  • 1 manojo de hojas frescas de diente de león (preferiblemente jóvenes)
  • 1 cucharada de zumo de limón (aproximadamente medio limón)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones:

  1. Cosecha los dientes de león – Recoge hojas frescas de diente de león, libres de pesticidas, de una zona segura (sin sprays, ni tráfico de mascotas o vehículos). Corta las plantas por la base y sacude el exceso de tierra.
  2. Límpialas bien – Lava las hojas minuciosamente en agua fría para eliminar la tierra, la hierba y los insectos. Retira los tallos duros, las hojas marchitas y los restos.
  3. Seca las hojas – Usa un paño de cocina limpio o una centrifugadora de ensaladas para secarlas bien.
  4. Prepara el aliño – En un cuenco pequeño, mezcla el zumo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Bátetir para emulsionar.
  5. Mezcla la ensalada – Añade las hojas de diente de león limpias y secas a un cuenco grande. Vierte el aliño sobre las hojas y mezcla con las manos limpias para que se impregnen uniformemente.
  6. Sirve inmediatamente – Disfruta fresco como acompañamiento o almuerzo ligero.

Sopa de Huevo

Olvídate de la sopa de huevo que hayas pedido en un restaurante chino cuando veas esta receta. El video a continuación de Clara tiene una receta que incluye patatas, cebolla y huevos revueltos.

Ingredientes:

  • 1-2 patatas medianas, peladas y en dados
  • 1 cebolla pequeña, en dados
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1-2 hojas de laurel
  • Sal y pimienta al gusto
  • 6 huevos (4 revueltos, 2 enteros)
  • ½ a 1 taza de queso rallado (del que tengas)
  • Agua (suficiente para llenar media olla)
  • Pan o tostadas, para servir

Instrucciones:

  1. Saltea las verduras
      • En una olla, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
      • Añade las patatas y la cebolla en dados; cocínalas hasta que se doren ligeramente.
      • Añade las hojas de laurel, sal y pimienta para sazonar.
  2. Añade agua y hierve – Vierte suficiente agua para llenar la olla hasta la mitad y hiérvelo a fuego lento hasta que las patatas estén tiernas (unos 10-15 minutos).
  3. Prepara los huevos – Bate 4 huevos en un cuenco. Deja 2 huevos enteros (o ajusta según las porciones necesarias).
  4. Añade los huevos a la sopa
    • Vierte lentamente los huevos batidos en la sopa hirviendo, removiendo mientras los añades para crear hebras de huevo.
    • Con cuidado, casca los huevos enteros en la sopa, procurando que las yemas se mantengan intactas. Déjalos escalfar hasta que estén cuajados.
  5. Termina con queso – Añade el queso rallado al final, remueve y apaga el fuego.
  6. Sirve sobre pan – Coloca un trozo de pan o tostada en un cuenco, sirve la sopa encima y corona con un huevo escalfado entero.

Plato «Basura»

Las mezclas eran una forma común de aprovechar lo que tuvieras a mano durante la Depresión, y el Plato Basura es otro ejemplo. Esta receta combina ensalada de macarrones, patatas fritas caseras, judías cocidas y salchicha o carne picada, y se cubre con chili, cebolla, mostaza y salsa picante o ketchup.

Ingredientes:

Para la base (hidratos de carbono):

  • Patatas fritas caseras (patatas en dados, hervidas y fritas hasta que estén crujientes)
  • Ensalada de macarrones (ver más abajo)

Para las proteínas:

  • 1 hamburguesa sazonada
  • 1 salchicha (abierta en mariposa y frita en sartén)
  • Rodajas de queso cheddar (para cubrir la hamburguesa)

Para la salsa de carne (también llamada “Salsa Picante”):

  • 340 g de carne picada
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1-2 cucharadas de pasta de tomate
  • 1 taza de caldo de carne (ajusta para la consistencia)
  • 1 cucharadita de comino
  • ½ cucharadita de pimentón ahumado
  • ¼ cucharadita de pimienta de cayena
  • ½ cucharadita de chile chipotle en polvo
  • Sal y pimienta al gusto

Para la ensalada de macarrones:

  • 2 tazas de macarrones cocidos
  • ½ taza de mayonesa
  • 1 tallo de apio, picado
  • 2 cucharadas de pepinillos picados
  • 2 huevos duros, picados
  • 1-2 cucharadas de pimiento rojo en dados
  • 1-2 cucharadas de cebollino
  • 1 pimiento serrano pequeño (opcional, para dar picor)
  • Bacon desmenuzado (de la preparación de las patatas fritas)
  • Pimentón ahumado, sal y pimienta al gusto

Para cubrir:

  • Cebolla cruda picada
  • Ketchup
  • Mostaza amarilla

Instrucciones:

1. Haz las patatas fritas caseras:

  • Hierve las patatas peladas y en dados durante 2-3 minutos. Escúrrelas.
  • Fríelas en una sola capa en grasa de bacon o aceite hasta que estén doradas y crujientes.

2. Haz la salsa de carne:

  • Dora la carne picada en aceite; añade el ajo y cocina hasta que desprenda aroma.
  • Incorpora las especias y la pasta de tomate. Deja que se cocine un poco.
  • Añade el caldo de carne lentamente, dejando que hierva a fuego lento hasta que forme una salsa suelta y sabrosa.

3. Haz la ensalada de macarrones:

  • Mezcla los macarrones cocidos con la mayonesa, las verduras, los huevos picados, el bacon y las especias.
  • Ajusta la mayonesa para conseguir la cremosidad deseada.

4. Cocina las proteínas:

  • Asa o fríe la hamburguesa sazonada y la salchicha hasta que estén hechas.</li
  • Cubre la hamburguesa con queso cheddar y déjalo derretir.

5. Monta el Plato Basura:

  • En un plato grande:
    • Un lado: patatas fritas caseras crujientes
    • Otro lado: ensalada de macarrones
    • Cubre
      con: la hamburguesa y la salchicha
    • Baña con la salsa de carne
    • Termina con ketchup, mostarda y cebolla cruda

Guiso Hoover

Llamado así no muy cariñosamente por el presidente de EE.UU. al que muchos culparon de la Gran Depresión, el Guiso Hoover era una mezcolanza de macarrones, tomates enlatados, maíz o judías enlatadas y salchichas troceadas. Este plato se convirtió en un elemento básico de los comedores sociales de la década de 1930.

Ingredientes:

  • 2 latas de tomates troceados (aproximadamente 400 g cada una)
  • 1 lata de maíz dulce, escurrido (aproximadamente 280-300 g)
  • 1½ tazas de macarrones secos (u otra pasta pequeña)
  • 4-6 salchichas (o kielbasa, cortadas en rodajas)
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Agua de cocción de la pasta reservada (opcional, para aclarar)

Instrucciones:

  1. Cocina la pasta
    • Hierve los macarrones en agua con sal hasta que estén tiernos.
    • Escúrrelos y mézclalos con un poco de aceite para que no se peguen.
    • Reserva un poco del agua de cocción para después.
  2. Prepara la salchicha – Corta las salchichas o kielbasa en rodajas del tamaño de un bocado.
  3. Prepara la base del guiso – En una olla grande, añade los tomates enlatados y lleva a ebullición suave. Sazona con una pizca de sal y pimienta negra.
  4. Añade la salchicha y el maíz – Incorpora las rodajas de salchicha y el maíz dulce escurrido. Hierve a fuego lento durante 10 minutos para que los sabores se mezclen.
  5. Añade la pasta – Incorpora laa cocida. Si el guiso queda muy espeso, añade un poco del agua de cocción reservada para aligerarlo. Cocina 2-3 minutos más.
  6. Sirve – Sirve en cuencos y disfruta inmediatamente. Es caliente, contundente y humilde.

Helado de Gelatina

¿No tienes helado? No hay problema. Aquí tienes una receta de un sustituto de la era de la Depresión. Los ingredientes incluyen gelatina de frambuesa, leche, azúcar, extracto de vainilla y nata para montar. Puedes ver el video a continuación para aprender a hacer esta fácil receta sin heladera de 1938.

Ingredientes:

  • ½ paquete de gelatina de frambuesa (o cualquier gelatina en polvo con sabor)
  • ½ taza de agua hirviendo
  • 1 taza de nata para montar (montada a punto de nieve)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal

Instrucciones:

  1. Disuelve la gelatina – En un cuenco, disuelve ½ paquete de gelatina de frambuesa en ½ taza de agua hirviendo hasta que se disuelva por completo.
  2. Añade sabor – Incorpora el extracto de vainilla (aproximadamente 1 cucharadita) y una pizca de sal para equilibrar el dulzor.
  3. Monta la nata – En un cuenco aparte, monta 1 taza de nata para montar hasta que se formen picos firmes.
  4. Combina – Mezcla suavemente la nata
    montada con la mezcla líquida de gelatina con movimientos envolventes. La mezcla será líquida y la nata puede disolverse en gran parte, pero está bien.
  5. Congela – Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador. Cúbrelo y congélalo hasta que esté firme (varias horas o toda la noche).

Macarrones con Queso

¿Sabías que los Macarrones con Queso de Kraft hicieron su debut durante la Depresión? Introducido como Kraft Dinner en 1937, este producto en caja, todavía popular y barato, se vendía por 19 centavos y decía servir a cuatro personas. Kraft Foods vendió 8 millones de cajas ese primer año. Los Macarrones con Queso de Kraft todavía consisten en macarrones secos y un pequeño sobre de queso en polvo procesado. Aunque ahora existen muchas variaciones del original y productos similares de la competencia, las ventas de Kraft Mac and Cheese promedian aproximadamente un millón de cajas cada día. Aquí tienes una receta para hacer una comida similar en casa sin la caja.

Ingredientes:

  • 450 g de macarrones secos
  • 4 tazas de leche
  • 110 g de mantequilla (1 barra)
  • 3-4 cucharadas de harina de trigo
  • 225 g de queso cheddar curado, rallado
  • Sal al gusto
  • Coberturas opcionales:
    • Pan rallado sazonado
    • Queso parmesano rallado

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C.
  2. Prepara la roux
    • En una cacerola mediana a fuego medio, derrite la mantequilla.
    • Añade la harina y remueve constantemente hasta que esté suave: esta es tu base espesante.
  3. Prepara la salsa cremosa
    • Retira la cacerola del fuego y añade lentamente un poco de leche sin dejar de remover hasta que esté suave.
    • Vuelve al fuego, añadiendo gradualmente el resto de la leche mientras remueves.
    • Sigue cocinando y removiendo hasta que la salsa espese (10-15 minutos).
  4. Añade el queso – Baja el fuego e incorpora el queso cheddar rallado hasta que se derrita y la salsa esté suave. Reserva la salsa de queso.
  5. Cocina la pasta – Hierve los macarrones en agua con sal hasta que estén al dente (no completamente cocidos). Escúrrelos y vuélvelos a la olla.
  6. Combina y hornea
    • Mezcla la salsa de queso con los macarrones cocidos hasta que estén bien cubiertos.
    • Transfiere a una fuente para horno engrasada.
    • Cubre con pan rallado y un poco de parmesano si lo deseas.
  7. Hornea durante 25 minutos o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.

Pastel de Carne

Cuando no había suficiente carne para hacer un verdadero «pastel de carne», las amas de casa americanas añadían cualquier cosa que se les ocurriera para estirar la proteína que tuvieran. Pasas, mantequilla de cacahuete, pan duro, frutos secos, cereales, galletas, sobras… todos eran ingredientes posibles para un «Pastel de Cualquier Cosa». Este video muestra cómo hacer un pastel de carne tradicional de 1938.

Ingredientes:

  • 900 g de carne picada de ternera
  • 450 g de carne picada de cerdo
  • 2 huevos
  • 1 taza de leche entera
  • 6 galletas saladas (trituradas finamente)
  • 1 cucharadita de condimento para aves
  • Sal y pimienta al gusto
  • ½ taza de crema de sopa de tomate (por ejemplo, Campbell’s condensada, directamente de la lata)
  • ½ cebolla finamente picada
  • Cobertura: ¼ taza de crema de sopa de tomate

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C.
  2. Prepara la mezcla
    • En un cuenco grande, combina la ternera, el cerdo, los huevos y la leche.
    • Añade las galletas trituradas, el condimento para aves, la sal, la pimienta, la sopa de tomate y la cebolla.
    • Mezcla bien hasta que esté todo combinado.
  3. Forma y cubre
    • Forma la mezcla en forma de pastel sobre una bandeja para hornear (no en un molde de pastel de carne).
    • Vierte ¼ taza de sopa de tomate sobre la parte superior del pastel.
  4. Hornea durante aproximadamente 1 hora o hasta que esté completamente cocido.
  5. Sirve – Deja reposar brevemente antes de cortar. Sirve con pan, puré de patatas o verduras de temporada.

Milkorno

Científicos de la Universidad de Cornell idearon el Milkorno como un alimento barato durante la Depresión. Es una mezcla de sonido poco apetitoso de harina de maíz y leche en polvo que podía usarse como base para magdalenas, galletas, pudines y otros productos horneados. Los economistas domésticos afirmaban que una familia de cinco personas podía comer por menos de 5 dólares a la semana sustituyendo la harina de maíz y la harina de trigo por Milkorno. Y un anuncio de una revista de la década de 1930 para Milkorno afirmaba que Eleanor Roosevelt lo usaba para cenas de estado en la Casa Blanca.

Ingredientes:

  • 1 taza de harina de maíz (blanca o amarilla)
  • ½ taza de leche en polvo
  • 1 cucharadita de sal (o menos, al gusto)
  • 3 tazas de agua

Instrucciones:

  1. En una olla, combina el agua y los ingredientes secos.
  2. Remueve a fuego medio.
  3. Lleva a ebullición mientras remueves constantemente para evitar que se pegue.
  4. Hierve a fuego lento y remueve durante unos 10 minutos hasta que esté muy espeso (como puré de patatas o gachas de maíz espesas).
  5. Sirve solo, o cubierto con salsa de tomate para darle más sabor.

Pastel de Manzana Falso

No sé tú, pero yo no estoy muy por la labor de probar un pastel con la palabra «falso» en su título. Sin embargo, las recetas de la era de la Depresión, que no contienen manzanas y utilizan galletas saladas con mantequilla para la corteza, son sorprendentemente sabrosas. El secreto del sabor a manzana es la adición de crémor tártaro. El crémor tártaro, o bitartrato de potasio, es el sedimento que se encuentra en el barril después de la fermentación del vino. Según los científicos, este ingrediente puede engañar a tu cerebro haciéndole creer que estás comiendo manzanas.

Ingredientes:

  • 36 galletas saladas tipo Ritz, trituradas (aproximadamente 1 paquete)
  • 2 tazas de azúcar
  • 2 cucharaditas de crémor tártaro
  • 1¾ tazas de agua
  • Ralladura y zumo de 1 limón (aproximadamente 2 cucharadas de zumo)
  • ½ cucharadita de canela
  • Masa para pastel (comprada o casera)
  • 2 cucharadas de mantequilla, añadidas al relleno
  • Huevo batido (opcional, para dorar la corteza)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 220°C.
  2. Prepara el almíbar – En una cacerola, combina el azúcar, el crémor tártaro y el agua. Llévalo a ebullición y hiérve a fuego lento durante 15 minutos. Añade la ralladura y el zumo de limón. Deja enfriar durante 30 minutos.
  3. Prepara la corteza – Extiende la masa para la base del pastel y colócala en un molde para pastel de 23 cm.
  4. Monta el relleno – Mezcla las galletas trituradas con la canela y viértelas en la corteza. Vierte el almíbar enfriado sobre las galletas. Añade la mantequilla en trocitos.
  5. Cubre y hornea – Añade la corteza superior, sella los bordes, haz pequeños cortes para que salga el vapor y pinta con huevo batido.
  6. Hornea durante 30-35 minutos hasta que esté dorado. Deja enfriar antes de servir.

Guiso Mulligan

Guiso Mulligan era un término genérico para un plato de aprovechamiento que se hizo popular entre los vagabundos que viajaban en trenes de carga durante la Gran Depresión. Un auténtico Guiso Mulligan era una mezcla extraña de todo lo que pudiera echarse en una olla para hacer una comida contundente. A veces, incluso serrín o pelusa formaban parte del guiso. En este video, Max Miller recrea una versión del guiso Mulligan a partir de un periódico de 1940.

Ingredientes:

  • 1 lata mediana de carne en conserva (corned beef), picada finamente
  • 1 cebolla picada finamente
  • 1 lata de guisantes con su líquido (aproximadamente 600 ml)
  • 1 botella mediana (360 ml) de ketchup de tomate
  • 1 taza de agua
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones:

  1. Combina todos los ingredientes en una cacerola.
  2. Hierve a fuego lento durante aproximadamente una hora.
  3. Remueve ocasionalmente – El sabor mejora con una cocción más larga.

Cebollas Rellenas de Mantequilla de Cacahuete

La idea de esta receta debió surgir de la pura desesperación. Como las cebollas y la mantequilla de cacahuete eran baratas y estaban disponibles, ¿por qué no combinarlas? De hecho, la Oficina de Economía Doméstica de EE.UU. promovió las cebollas rellenas de mantequilla de cacahuete como una comida económica y rica en proteínas.

Ingredientes:

  • 3 cebellas amarillas medianas
  • 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete (suave o crujiente)
  • Aproximadamente 1 a 1½ tazas de pan rallado (o pan duro desmenuzado)
  • Sal y pimienta al gusto (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C.
  2. Prepara las cebollas
    • Pela las cebollas y corta una pequeña parte de la base para que se sostengan planas.
    • Corta la parte superior y vacía el centro con una cuchara, dejando las capas exteriores intactas para formar una «taza».
  3. Prepara el relleno
    • En un cuenco, mezcla la mantequilla de cacahuete con el pan rallado para formar una pasta desmenuzable y moldeable.
    • Ajusta la cantidad de pan rallado según sea necesario: debe parecerse a arena húmeda.
  4. Rellena las cebollas – Introduce la mezcla de mantequilla de cacahuete en las cebollas vaciadas, presionando bien y llenando hasta el borde.
  5. Hornea – Coloca las cebollas rellenas en una fuente para horno. Hornea sin tapar durante 45 minutos a 1 hora, o hasta que las cebollas estén blandas y tiernas.
  6. Sirve – Deja enfriar ligeramente antes de servir. Funcionan mejor como acompañamiento salado o como aperitivo para iniciar una conversación.

Comida del Pobre

Clara vuelve con un vídeo sobre cómo hacer la Comida del Pobre, una receta acertadamente nombrada que consiste en patatas fritas y salchichas en dados.

Ingredientes:

  • 4 patatas medianas, peladas y en dados
  • 1 cebolla mediana, en dados
  • 2 cucharadas de aceite vegetal (y más si es necesario)
  • 3-4 salchichas, cortadas en rodajas
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • ½ taza de agua
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones:

  1. Prepara las verduras – Pela y corta en dados las patatas y la cebolla.
  2. Saltea – Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las patatas y la cebolla en dados. Cocínalas, removiendo de vez en cuando, hasta que las patatas empiecen a dorarse y la cebolla esté transparente.
  3. Añade las salchichas – Incorpora las salchichas en rodajas y cocina unos minutos más hasta que empiecen a dorarse.
  4. Incorpora la salsa de tomate – Añade la salsa de tomate a la sartén, removiendo para combinar.
  5. Hierve a fuego lento – Vierte ½ taza de agua para ayudar a ablandar las patatas. Tapa la sartén y deja que hierva a fuego lento durante unos 10 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.
  6. Sazona – Añade sal y pimienta al gusto.
  7. Sirve – Sirve caliente, solo o con una rebanada de pan.

Tortitas de Patata

Las amas de casa utilizaban las patatas, uno de los alimentos más disponibles durante la Depresión, como base para muchos platos. A menudo hacían tortitas de patata sencillas friendo puré de patatas sobrante o combinando patatas ralladas con harina y huevos. Las tortitas de patata funcionaban como comida por sí solas o como acompañamiento. A continuación, un video que te muestra cómo hacer tortitas de patata.

Ingredientes:

  • 3-4 patatas russet medianas o grandes, peladas
  • 1 cebolla grande
  • 3 huevos grandes
  • 1/3 taza de harina de trigo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite de cocina (canola o vegetal) para freír

Instrucciones:

  1. Prepara las patatas y la cebolla
    • Ralla las patatas peladas y la cebolla usando un procesador de alimentos o un rallador de caja.
    • Coloca la mezcla rallada en un colador y enjuágala bien.
    • Escurre bien y presiona para eliminar la mayor cantidad de humedad posible con un paño de cocina limpio o papel de cocina.
  2. Mezcla la masa
    • En un cuenco grande, bate los huevos.
    • Añade la mezcla de patata y cebolla escurrida a los huevos.
    • Incorpora la harina, la sal y la pimienta hasta que esté bien combinado.
  3. Calienta el aceite – En una sartén grande, vierte suficiente aceite para cubrir el fondo y caliéntalo a fuego medio-alto hasta que brillante.
  4. Forma y fríe las tortitas
    • Toma una cucharada de la mezcla de patata y dale forma de tortita con las manos.
    • Coloca con cuidado la tortita en el aceite caliente.
    • Repite con las demás tortitas, procurando no llenar demasiado la sartén.
    • Fríe cada tortita durante unos 3-4 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
  5. Escurre y sirve
    • Retira las tortitas de la sartén y colócalas en un plato forrado con papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.
    • Sirve calientes, calientes, cubiertas con crema agria,
      compota de manzana o tu guarnición favorita.

Pudín de Ciruelas

En un esfuerzo por dar buen ejemplo a la nación durante la Depresión, Eleanor Roosevelt insistió en que se sirvieran recetas sencillas a los invitados de la Casa Blanca. El pudín de ciruelas pasas estaba entre ellas. Además, es ideal para esos momentos en los que necesitas ciruelas pasas pero no te gusta mucho su sabor. Este postre las hace mucho más apetecibles.

Ingredientes:

  • 1 taza de ciruelas pasas sin hueso
  • 2 tazas de agua hirviendo
  • 1 taza adicional de agua caliente (para licuar)
  • ⅔ taza de azúcar granulado
  • ½ cucharadita de canela molida
  • ¼ cucharadita de cardamomo molido
  • 1 anís estrellado entero
  • Zumo de 1 limón
  • 3 cucharadas de maizena

Instrucciones:

  1. Rehidrata las ciruelas – Coloca las ciruelas pasas en un cuenco y vierte 2 tazas de agua hirviendo sobre ellas. Déjalas reposar durante unos 15 minutos hasta que se hinchen.
  2. Cuece las ciruelas – Transfere las ciruelas y su líquido de remojo a una cacerola. Llévalas a ebullición, luego baja el fuego y hiérvelas a fuego lento durante 8 minutos para que se ablanden más.
  3. Licúa la mezcla – Vierte las ciruelas y el líquido composition un procesador de alimentos. Añade 1 taza de agua caliente y pulsa de 5 a 8 veces hasta que la mezcla esté casi homogénea pero con algo de textura.
  4. Prepara la mezcla de maizena – En un cuenco pequeño, combina ⅓ de taza de la mezcla de ciruelas licuada con el zumo de limón. Añade la maizena y remueve hasta que se disuelva por completo, creando una mezcla homogénea.
  5. Saboriza el pudín – Vuelve a poner el resto de la mezcla de ciruelas en la cacerola. Añade el azúcar, la canela molida, el cardamomo molido y el anís estrellado entero. Remueve para combinar.
  6. Cuece el pudín – Coloca la cacerola a fuego medio y lleva la mezcla a ebullición suave. Baja el fuego y hiérvelo a fuego lento durante 5 minutos, permitiendo que los sabores se mezclen y el azúcar se disuelva.
  7. Espesa el pudín – Vierte lentamente la mezcla de maizena en la mezcla de ciruelas que hierve a fuego lento, removiendo constantemente para evitar grumos. Continúa cocinando, removiendo, hasta que el pudín espese y tenga un brillo satinado, unos 2-3 minutos.
  8. Termina y enfría – Retira la cacerola del fuego y retira el anís estrellado. Deja que el pudín se enfríe ligeramente antes de servirlo.

Pastel de Vinagre

Bien, ahora que te hemos hecho pensar en pasteles, aquí tienes otra extraña receta de pastel que circuló durante la década de 1930. Los ingredientes incluyen vinagre de sidra de, mantequilla sin sal, harina, azúcar moreno, canela molida, nuez moscada molida, huevos, sal y agua.

Ingredientes:

  • 1 masa para pastel refrigerada
  • 4 huevos grandes
  • 1½ tazas de azúcar
  • ¼ taza de mantequilla derretida
  • 1½ cucharadas de vinagre (de sidra de manzana o blanco)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Opcional: nata montada y nuez moscada para cubrir

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C.
  2. Pre-hornea – Coloca la masa en un molde para pastel de 23 cm y sella los bordes. Pre-hornea según las instrucciones del paquete.
  3. Combina los ingredientes – En un cuenco grande, bate los huevos, el azúcar, la mantequilla derretida, el vinagre y el extracto de vainilla hasta que estén bien combinados.
  4. Vierte la mezcla en la base del pastel pre-horneada.
  5. Hornea durante 30-40 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado pero aún ligeramente tembloroso en el centro.
  6. Deja que el pastel se enfríe completamente antes de servirlo. Cubre con nata montada y una pizca de nuez moscada si lo deseas.

Conclusión

Con el aumento de la inflación y la escasez, este tipo de recetas están ganando cada vez más popularidad.


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