Cómo hacer que tu almacén de alimentos dure décadas
Muchos organismos gubernamentales recomiendan guardar un suministro para tres días de alimentos de emergencia y agua a mano en todo momento. Sin embargo, las catástrofes meteorológicas y las emergencias provocadas por el hombre pueden interrumpir tu acceso a los alimentos durante mucho más de tres días.
Los cortes de electricidad a gran escala y carreteras intransitables por amenaza de incendios forestales, vientos fuertes e inundaciones peligrosas pueden mantener cerradas las tiendas y poner patas arriba las cadenas de suministro durante semanas.
Por eso cada vez más gente está acumulando alimentos de emergencia a largo plazo para sus familias. Parece una tarea desalentadora. Sin embargo, descubrirás que si la abordas con pequeños pasos, estarás en camino de establecer una reserva en poco tiempo.
Pero, ¿cuáles son los pasos que debes dar para preparar y almacenar alimentos de forma segura durante años, incluso décadas? Aquí tienes una guía para principiantes.
1. Haz balance de lo que tienes y de lo que necesitas.
Muchas familias tienen más alimentos perecederos a mano de lo que creen. Revisa los armarios de tu cocina y tu despensa en busca de alimentos de larga duración como judías, arroz, sopas y otros alimentos enlatados.
Haz una lista de las comidas que podrías preparar con los alimentos almacenables que tienes y determina lo que podrías necesitar para una semana, dos semanas y más. Ten en cuenta que no necesitas comprar todos tus alimentos de emergencia de una vez. En su lugar, intenta comprar un poco más para tus reservas cada semana, como una caja extra de pasta y una segunda lata de alubias.
2. Considera las necesidades y gustos de tu familia.
La cantidad de comida que almacenas y los alimentos que almacenas dependen del número de personas y animales de tu familia y de sus necesidades y preferencias específicas.
Con el estrés y preocupación que conlleva una catástrofe no son el momento de introducir alimentos nuevos o que no disfrutes ya de forma habitual. Por supuesto, querrás almacenar alimentos estables, pero deben ser alimentos que ya utilices habitualmente en tus comidas.
3. Encuentra un espacio adecuado para tus reservas.
El lugar ideal para los alimentos enlatados y desecados es un sitio fresco, seco y oscuro, con temperaturas comprendidas entre 4 y 21ºC (40 y 70°F).
Si bien lo ideal es disponer de un sótano de raíces o un sótano seco, no es imprescindible. El factor más importante es mantener el suministro alejado del calor, la humedad y la exposición a la luz. Eso significa un lugar alejado de ventanas, hornos, conductos de calefacción y calentadores de agua, por ejemplo.
Una habitación interior, como un armario situado en el nivel más bajo de tu residencia, puede funcionar bien.
4. Elige bien los recipientes.
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Colocación de las bolsas en cubos de plástico proporcionan una capa adicional de protección contra las plagas (tanto animales como insectos) y los elementos. Asegúrate de que los cubos que utilices sean de calidad alimentaria. También querrás cerrar bien los cubos con tapas ajustadas.
5. Etiqueta tus alimentos.
Cuando sacas los alimentos de su envase original, puedes aumentar su vida útil, pero también pierdes imágenes identificativas, términos e instrucciones. ¿Cómo recordarás lo que hay en todas esas bolsas y cubos opacos? La respuesta es un etiquetado cuidadoso.
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